Investigadores del CIFDE participan en la décima versión del Congreso Futuro

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El pasado 19 de enero nuestros investigadores Alejandra Zúñiga Fajuri y Luis Villavicencio Miranda participaron en la décima versión del Congreso Futuro “Habitando la incertidumbre” organizado por la Fundación Encuentros del Futuro, la Cámara de Diputados y el Senado del Congreso Nacional. Su exposición se tituló “Ciencia, derecho(s) y constitución” y fue comentada por la profesora Laura Mayer de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y por María José Escobar, SEREMI de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la zona macro centro.

En su intervención, reflexionaron sobre la necesidad de relevar normativamente la conexión entre ciencia y desarrollo, el acceso a los frutos de los conocimientos científicos y la libertad de investigación científica. Luego – y a propósito del proceso constituyente – se ocuparon del rol que debe tener la evidencia y los argumentos contrastados en la deliberación pública frente al populismo cognitivo y la fragmentación de la información. Finalmente, se refirieron críticamente al proyecto de ley que busca regular los neuroderechos en Chile.

Sobre ciencia y Constitución señalaron que “no corresponde a la Constitución fijar un marco normativo sistemático sobre el asunto, pero sí establecer algunas cuestiones centrales para hacerse cargo de los desafíos de un modelo de desarrollo consistente con la revolución tecnológica, la diversificación de la matriz productiva y la encrucijada medio ambiental en la que estamos”. En este sentido, destacaron que el texto constitucional debe contener “la exigencia de un sistema nacional de ciencia y tecnología con rango ministerial que se ocupe de todas las áreas del conocimiento”, “la obligación de la comunicación pública de la ciencia y la implementación de repositorios que reúnan todos los productos de la investigación científica y tecnológica que se realizan con financiamiento público”, y debe consagrar “la libertad de investigación científica, comprendida en el marco más general de la libertad de catedra,  lo que incluye asegurar la búsqueda del conocimiento, generar los medios adecuados para investigar y garantizar el acceso a los resultados y beneficios de la investigación”.

Sobre el papel que la ciencia puede jugar en el proceso constituyente, advirtieron sobre dos amenazas que se ciernan sobre este proceso. La primera, “es el populismo frecuentemente acompañado de alguna forma de negacionismo científico y la segunda se corresponde con la fragmentación de la información”. A su juicio “la convención constitucional debe escuchar a los expertos, pero no estar supeditada a esa voz. Las razones públicas que concurren al debate sobre el auto gobierno colectivo han de considerar la evidencia científica, pero deben sopesarla a la luz de otros argumentos, como la conveniencia, la oportunidad y la justicia de tales decisiones”.

Finalmente, se refirieron a los proyectos de reforma legislativa y constitucional sobre neuroderechos que se discute hoy en el Congreso y que buscan en general proteger la libertad de conciencia y la privacidad de las personas frente a ciertas neurotecnologías. Centraron su analisis en lo que identificaron como “los requisitos de que debe estar dotado todo proyecto de ley. Estos son, la ratio legis, la racionalidad lingüística, la racionalidad jurídico-formal y la racionalidad pragmática”. Sobre la ratio legis indicaron que esta se satisface cuando “la relevancia de los temas que se quieren regular es tal para la ciudadanía, que se justifica que se desencadene todo el complejo largo y costoso proceso legislativo. Este concepto se contrapone a lo que se llama ocasio legis, es decir, a las motivaciones más bien ocasionales y que no tienes sentido más que para el sujeto que las propone. Lo que es precisamente lo que ocurre con estos proyectos”.

Por otro lado, indicaron que todo proyecto de ley debe estar dotado de “racionalidad lingüística”, es decir, que el texto de la ley sea capaz de transmitir un mensaje claro a sus destinatarios. Sin embargo, “el proyecto de neuroderechos usa términos como ‘continuidad psicológica y psíquica’, ‘mente’, ‘pensamientos’, ‘sustratos mentales’”, lo que a su juicio “son oscuros y predominantemente metafísicos”. Sobre la “racionalidad jurídico-formal”, indicaron que “se requiere que la ley se inserte armónicamente en el sistema jurídico existente”. Al respecto, indicaron que “el proyecto no cumple con estos requisitos, ya que los neuroderechos son redundantes, pues se reconducen a derechos constitucionales ya asegurados, como el derecho a la privacidad, a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento, etc.”.

Finalmente, se refirieron al requisito de la racionalidad pragmática. “Este nivel busca explicar de qué manera toda la sociedad logra adecuarse a lo prescrito en la ley e implica que la ley pueda alterar una situación real en la vida de las personas”. A su juicio, “por el tipo de realidad descrita en los proyectos de neuroderechos resulta difícil imaginar que este objetivo se logre por cuanto este tipo de invasión en la privacidad no existe ni en Chile ni en ninguna otra parte del mundo. Luego, no hay como adecuar un comportamiento a una situación que es todavía imaginaria”.

A propósito de ciencia y género en una nueva Constitución, la profesora Zúñiga recordó que “esta va a ser la primera Constitución en la historia de la humanidad que va a ser escrita en paridad”. A continuación, destacó que “tenemos la oportunidad única de hacer un esfuerzo consciente de cambiar las fuerzas de poder dentro de la sociedad actual. Creo que esta Constitución debe utilizar la palabra ‘género’, ‘equilibrio de género’, ‘cuotas de género’, ‘métodos de discriminación positiva’ todo el tiempo y para todos los ámbitos. Así, por ejemplo, cuando se regule el poder judicial, deben establecerse cuotas de género en el poder judicial, cuando se hable de ciencias cuotas de género en la adjudicación de espacios, de concursos, de lugares donde de alguna forma el poder está en juego. Espero que esta constitución no sea como ninguna de las constituciones que existen en derecho comparado. Tenemos que hacer una mejor, donde la palabra mujer, la palabra género, la palabra equidad este todo el rato porque aquello es una de las principales falencias en materia de igualdad que tiene nuestra sociedad”.

Puedes acceder al registro de su exposición en: https://www.youtube.com/watch?v=C0wdzNJKPx8&feature=youtu.be

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